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«Algunos países creen que los mineros todavía trabajan con el pico y la pala»

El eurodiputado alemán Bernhard Rapkay es uno de los principales defensores del carbón autóctona en Europa. Suyo fue el dictamen de la Comisión de Asuntos Económicos en el que se proponía mantener las ayudas públicas a la minería del carbón en la Unión Europea hasta 2018, una proposición que contó en la tarde del viernes con el respaldo del comité de representantes permanentes que, tras realizar un sondeo entre los 27 estados miembros, logró contar con el apoyo de 24 de ellos, quedándose al margen Dinamarca, Holanda y Suecia, cuyos representantes se mostraron contrarios a la medida, que, casi con total seguridad, será ratificada el próximo 10 de diciembre por el Consejo Europeo de Ministros de la Competencia. Rapkay estuvo el viernes en Mieres para participar en la jornada «Futuro del carbón en Europa», organizada por el Grupo de la Alianza Progresista en el Parlamento Europeo.
«Algunos países creen que los mineros todavía trabajan con el pico y la pala»

«Si se deniegan las ayudas al carbón autóctono no se quemará menos mineral, sino la misma cantidad, pero tendrá que ser de importación»

El eurodiputado alemán Bernhard Rapkay, durante su estancia en Mieres. fernando geijo
BERNHARD RAPKAY Eurodiputado alemán y presidente de Euro-Acom

Mieres del Camino,
Julio VIVAS
El eurodiputado alemán Bernhard Rapkay es uno de los principales defensores del carbón autóctona en Europa. Suyo fue el dictamen de la Comisión de Asuntos Económicos en el que se proponía mantener las ayudas públicas a la minería del carbón en la Unión Europea hasta 2018, una proposición que contó en la tarde del viernes con el respaldo del comité de representantes permanentes que, tras realizar un sondeo entre los 27 estados miembros, logró contar con el apoyo de 24 de ellos, quedándose al margen Dinamarca, Holanda y Suecia, cuyos representantes se mostraron contrarios a la medida, que, casi con total seguridad, será ratificada el próximo 10 de diciembre por el Consejo Europeo de Ministros de la Competencia. Rapkay estuvo el viernes en Mieres para participar en la jornada «Futuro del carbón en Europa», organizada por el Grupo de la Alianza Progresista en el Parlamento Europeo.

-¿Hay similitudes entre la situación del sector carbonero en España y Alemania?

-Es tan similar, que el sector no va a poder sobrevivir sin ayudas. Si esta ayuda estatal no se proporciona, llegará a un punto en el que tendrán que cerrarse los pozos mineros que existen en los dos países, al igual que en otras partes del continente.

-¿Cuántos pozos mineros existen en la actualidad en su país?

-Tenemos cinco minas que son relativamente grandes. Hace seis semanas se cerró otra, justamente en mi lugar de residencia y, para el año 2012, está previsto también el cierre de otras dos explotaciones, con lo que para entonces sólo quedarán tres minas abiertas en Alemania.

-¿Por qué propuso en el dictamen de la comisión el año 2018 para el fin de las ayudas en lugar de un plazo más amplio?

-Había que sopesar dónde teníamos mayoría. Tanto la comisión como los consejos de ministros se habían decantado por 2014. Nosotros, como parlamentarios, no tenemos derecho a coparticipar en esta decisión, lo único que podemos hacer es ejercer nuestra influencia eligiendo las señales adecuadas, correctas y fuertes. Aunque es difícil, porque muchos países piensan por qué hay que hacer algo por las minas, que estaría bien que se cerrasen todas en 2011. Afortunadamente, el comisario Joaquín Almunia canalizó la situación de tal forma que logró propagar entre los países la idea de que existe una necesidad de que las minas sigan abiertas, y los ha convencido más o menos a regañadientes.

-¿El 2018 es una fecha finalista para las explotaciones?

-Nuestro objetivo realmente no es conseguir una fecha concreta, sino que queremos ganar tiempo para poder continuar con este tema más adelante. Y hombre, si al final sale 2020 para el fin de las ayudas, pues por supuesto que no tendremos nada en contra. La cuestión es abrir de nuevo este debate.

-En su conferencia, dejó ver que el comisario Almunia se quedó solo en la comisión.

-Eso sí que ha sido un problema. Sin embargo, hay que decir que Almunia y su equipo han hecho un trabajo limpio, con un asesoramiento de impacto muy importante que basó su propuesta de alargar la vida de las minas hasta 2018, aunque después tuviese que retirarla. Para analizar esta situación hay que remontarse al pasado 19 de julio, cuando todavía estaba vigente su propuesta inicial. Una de las preguntas más interesantes que podrían plantearse es qué pasó desde las siete de la tarde de ese día hasta las nueve de la mañana del día siguiente. No se sabe qué ocurrió, sólo que se configuró una coalición negativa contra Almunia. Además, también se ha criticado especialmente en Alemania que el comisario alemán, Günther Oettinger, que es responsable de todas las cuestiones energéticas, no estuvo en este proceso intermedio. Por tanto, Almunia sintió que lo habían dejado en la estacada.

-¿Existe un gran desconocimiento del sector carbonero en el resto de Europa?

-Ese es el mayor problema con el que nos encontramos, la gran mayoría desconoce este mundo, piensan que los mineros andan por ahí con la dinamita y el casco puesto volando paredes como locos. Tienen una imagen de la minería de antes de ayer, creen que los mineros todavía trabajan con el pico, la pala y la vela puesta en el casco, y no se dan cuenta de que el sector minero es un mundo de alta tecnología y una industria del mañana.

-Hablando de tecnología, ¿cree que los avances en captura y almacenamiento de CO2 podrían ser una solución a la crisis del sector?

-Sí, evidentemente la nueva tecnología será fundamental en la mejora de los efectos negativos que puede tener la minería del carbón sobre el medio ambiente, pero este no es el tema que nos ocupa en este momento. Lo que nos preocupa es la prolongación de las ayudas al carbón autóctono, está en juego su utilización, no la del mineral en general. Con esto quiero decir que si se deniegan las ayudas, no se va a quemar menos carbón, sino la misma cantidad, pero importado.

-Sin embargo, algunos argumentan su alto poder contaminante para postularse en contra.

-El argumento climático de políticos y parlamentarios no se puede aplicar respecto al carbón, es completamente erróneo, porque la cuestión medioambiental no afecta al carbón autóctono, sino a todo el carbón. Como explicación al respecto podemos analizar lo que está ocurriendo ahora en China, donde se ubican nueve centrales térmicas con una efectividad del 20 o 25%. Eso quiere decir que el resto del carbón va a parar como desecho al medio ambiente, una contaminación que nos afecta a todos. En cambio, nuestras plantas disponen de una tecnología que aumenta esa efectividad de manera impresionante y reduce mucho el daño al medio ambiente. Si somos capaces de vender esta tecnología a esos países, contribuimos a mejorar el efecto para el medio ambiente y, además, logramos un efecto económico positivo.

-¿Qué consecuencias acarrearía el cierre de las minas de carbón en Europa?

-Evidentemente, no conozco muy bien las consecuencias que podría tener en España, conozco mejor las de Alemania, pero está claro que tendrá efectos sobre la región y sobre su tejido económico. Tendrá un efecto muy claro sobre los trabajadores, porque en Alemania se ha planificado el cierre de las minas en base a planes sociales, de forma que no hubiera despidos traumáticos, planes de jubilación o reconversión. Pero si se cierran antes de tiempo, va a haber despidos traumáticos.

-¿Serán esos los únicos problemas o habrá más?

-Habrá una tercera consecuencia que igual no se quiere ver porque no es para mañana. En el plazo de unos diez años va a haber un parón en el desarrollo tecnológico que va a conllevar la pérdida de puestos de trabajo dentro de ese desarrollo, vamos a perder en innovación y en generación de valor añadido. Cerrar las minas sería un error, porque cuando se piensa en ayudas al carbón, sólo se piensa en las explotaciones mineras que tienen pérdidas, y no aprecia el efecto que puede tener ese cierre sobre la cadena de creación de valor añadido.
http://www.lne.es/cuencas/2010/11/14/paises-creen-mineros-todavia-pico-pala/994157.html
Fecha: 14/11/2010