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Pro San Luis Ecológico

CRÓNICA DE UNA PREMONICIÓN

El jueves 22 de julio del año 2010, para celebrar el Día Mundial Contra la Minería a Cielo Abierto, doña Concepción Calvillo de Nava junto con decenas de ciudadanos, clausuraron por tercera vez en Cerro de San Pedro la Minera San Xavier, como nuevo ensayo de una representación que finalmente terminará con la empresa de los depredadores de la naturaleza, y con la amenaza para la salud de cientos de miles de seres humanos.
Pro San Luis Ecológico A.C
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CRÓNICA DE UNA PREMONICIÓN
Por Ignacio Betancourt

El jueves 22 de julio del año 2010, para celebrar el Día Mundial Contra la Minería a Cielo Abierto, doña Concepción Calvillo de Nava junto con decenas de ciudadanos, clausuraron por tercera vez en Cerro de San Pedro la Minera San Xavier, como nuevo ensayo de una representación que finalmente terminará con la empresa de los depredadores de la naturaleza, y con la amenaza para la salud de cientos de miles de seres humanos.

La mañana era gris y húmeda y extrañamente cálida, promisoria para la simbólica clausura de la compañía canadiense, que solapada por el gobierno mexicano burla cínicamente toda normatividad legal y se imagina invulnerable.

Mucho hombres y mujeres en representación de muchísimos más, la mayoría jóvenes (como que saben lo que les espera si la minera permanece) acompañaron las cadenas y los candados que en una acción premonitoria, magnífica metáfora de la dignidad popular, aprisionaron a los depredadores en su ignominia privada.

Mientras el día se llenaba de luz peculiar, doña Conchita cerró los candados y se guardó la llave. Aplausos, gritos y una secreta satisfacción como trago de agua en un largo camino por el desierto, acompañaron la acción volviéndola un ritual posmoderno.

Con la complicidad de los gobiernos en turno continúa destruyendo la San Xavier, que con aparente indiferencia ignora los vaticinios terribles, aunque flote en el aire una clausura definitiva. Saben los delincuentes institucionales que están perdiendo el encuentro y cierran los ojos.

La mujer de noventa y dos años aprieta en su mano las llaves y dice con natural ironía: “Cuando quieran abrir que pasen a mi casa por ellas”. Y Conchita y todos sabemos que esas llaves no reabrirán las puertas de la minera, porque son las llaves de las puertas por donde cruzarán todos los que se niegan a entregar su destino para que los más voraces aumenten sus fortunas.

¡FUERA LA MINERA SAN XAVIER!
¡VIVA LA ORGANIZACIÓN POPULAR!
Fecha: 22/07/2010